La madrugada del domingo 30 de agosto, un comando de delincuentes vestidos con uniformes del Grupo Especial contra la Criminalidad Organizada (Grecco) interceptó una camioneta en la intersección de la avenida Húsares de Junín con Isabel de Bobadilla, en Trujillo. Cuatro sujetos simularon un operativo policial, solicitaron documentos a los ocupantes y, tras confirmar la presencia de Jenss Marty Lara Tantaquilla, de 31 años, ordenaron su descenso. Ante la negativa de su seguridad, dispararon contra los acompañantes y se llevaron al empresario, presuntamente herido, con rumbo desconocido.
El saldo fue de cuatro muertos. Las víctimas fueron identificadas como Christopher García Álvarez, de 32 años, gerente general de la empresa de seguridad Army United, que brindaba servicios a compañías mineras en Quiruvilca; Luis Alberto Rojas Ramos, de 35 años, agente de seguridad y profesor de jiu-jitsu; Farhad Andrea Monzón Lingan, vinculada sentimentalmente con Lara; y Nadia Urtecho Rodríguez, bachiller en Administración. García y Rojas custodiaban a Lara al momento del ataque.
Lara permaneció más de 30 horas en cautiverio. Su familia recibió exigencias económicas que llegaron hasta los US$ 4 millones (cerca de S/15 millones). Medios regionales señalan que la familia habría pagado alrededor de S/2 millones por su liberación. El ministro de Defensa, Rafael Belaunde Llosa, confirmó que hubo una entrega de dinero durante el operativo. Fue liberado el lunes 31 en las inmediaciones de Víctor Larco, cerca de su domicilio.
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La Policía capturó a cinco presuntos implicados en los distritos de El Porvenir y Chepén. Se trata de Frank Junior Quezada Cruz (23), alias «Ñato»; Julio Zavaleta Quezada (19), alias «Juliacho»; César Iván García Rivera (20), alias «Bolacho»; Ángel Fabricio Bocanegra Linares (19), alias «Folo»; y José Miguel Cherrepe Dávila (19), alias «Ares». Todos tienen antecedentes por delitos como tenencia ilegal de armas, lesiones, receptación, hurto y extorsión. Zavaleta, según la PNP, fue contactado por un cabecilla de Los Pulpos para liderar el secuestro.
El jefe de la Región Policial La Libertad, Ricardo Espinoza Cuestas, reveló que Inteligencia tenía indicios del secuestro desde hacía tres meses y que advirtieron a las posibles víctimas. La hipótesis inicial apunta a las organizaciones Los Pulpos y La Jauría. Sin embargo, el especialista en seguridad Pedro Yaranga ha puesto en duda que Los Pulpos sean los autores.
Un audio de interrogatorio reveló que Lara habría dejado de pagar cupo a Los Pulpos para vincularse con La Jauría, lo que habría generado el conflicto. El ministro del Interior, César Astudillo, confirmó que los detenidos son integrantes de Los Pulpos y advirtió que la banda tiene alrededor de 100 elementos.
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Lara no es un empresario cualquiera. Fue detenido en 2020 durante el operativo «Los topos del frío», que desarticuló clanes dedicados a la minería ilegal en Pataz, donde se decomisaron más de 220 kilos de oro de origen ilícito valorizados en US$10 millones.
Según investigaciones, Lara se dedicaba a la extracción y comercialización ilegal de oro en la sierra de La Libertad, con ganancias que superaban los US$12 millones mensuales. Pataz, su provincia de origen, es un enclave de minería ilegal declarado en emergencia por el Gobierno, donde se han registrado matanzas de hasta trece personas por el control de bocaminas.
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Con información de: El Peruano, TV Perú, RPP Noticias, Caretas.


